Estamos de estreno!!
Cuando me levanté esta mañana a eso de las 7:40 mi madre vino hacia mi y me dijo “ven un momento”… yo estaba extrañada y adormilada. Me llevó al salón y apagó la luz. Yo pensé ¿qué será tan importante? Entonces recorrimos el salón y llegamos al ventanal… Ella levanto el “stor” y entonces… magia! Todo el parque estaba blanco blanco.. Los árboles rebosantes de nieve, los caminos habían desaparecido y las farolas encendidas daban un toque de luz tenue a este maravilloso escenario de amanecer.
Que sensación tan bonita…
Para mí la nieve tiene un efecto tranquilizador en la gente, un efecto que causa bondad, alegría… La gente que ves cada día en la parada del autobús hoy te mira con un gesto más cómplice, casi algunos te sonríen pensando en su alegría ¡ha nevado! Y vaya nevada…
Mientras caminaba por la calle tenía la sensación que retenemos desde niños, la sensación de que estrenamos paisaje… La calle de siempre y el parque de cada día se han vestido de blanco, día de gala y de recuerdos de antaño.
Recuerdo cuando de niños nos peleábamos por ‘estrenar’ la esa calle nevada y blanquita que aún no había pisado nadie. Recuerdas?
Recuerdo esos coches repletos de nieve de los que cogíamos tanta nieve que no nos cabía, para destrozarnos a bolazos.
Recuerdo esos muñecos de nieve que a ver cual era más grande y esos pies calados.. También esas manos insensibles sin guantes y para qué, que con esos no se coge bien la nieve.
Y recuerdo esas peleas retozando por el suelo… eso si era estrenar el día de estreno !
Hoy conmemoro recuerdos y sentimientos, conmemoro lugares del corazón que tienen ganas de que nieve para poder sonreír como de chicos.
Conmemoro sencillez y sonrisa fácil, conmemoro naturalidad y carcajadas. Conmemoro lo positivo de esta nieve y esas ganas.

Estrenamos paisaje y también sonrisas.
Un abrazo blanco que arrope vuestros corazones.
