Cara a Cara

May 11, 2007

Sorprende encontrarse cara a cara con uno Mismo. Con mi oscuridad.
Con esos defectos feos que no me caen bien.

Esos intrusos que arañan la Belleza, que te rasgan la camisa feliz. Que te sonrojan con su soberbia, poderosa influencia.

Sorprende comprender que no eras “tan bueno”. Que hay sentimientos que te controlan la razón. Que se te ha ido el tiempo una vez más, y ahora solo te queda un remiendo.

Que se te calientan los zapatos.
Que te has mojado, con lluvia fina de tarde q cala y controla.
Que se afloja mi turbante dorado.
Que tus manos han caído y tu espíritu se aloja en tu estomago.

Una vez más, Tu y Tu de frente, con un arma de rencor entre los labios.
Y la esperanza conciliadora que te convence de que este es el camino que toca construir, que todo… todo tiene un proceso.

A veces te crees poseedor de la fórmula que acumula encantos, vivezas, valentías, fortalezas inquebrantables que pueden con todo. Otras, de pronto tu piel se afloja, tu ojera se entromete y tus ojos enmudecen, adelgaza esa pasión y plof, de pronto ese cretino entra por las puertas de tu alma y te clava su (que es tu) aguijón del error.

Quedas limpiando tu herida con las conveniencias convincentes del aprendizaje y la naturaleza. Nubes, niebla, y después de no muchos lamentos, un rayo de sol.

Te sorprende comprender tus defectos, que te hacen débil.
Y planeas como en un film la forma de ponerle zancadilla a ese capricho que decepciona y duele.

Pero hoy es un nuevo día y de nuevo mi conjuro del éxito.
Un día más para esperar en la esperanza y sentarme en las ganas…

Me basta así

May 3, 2007

¿Sientes la poesía? Sentirla es bonito, comprenderla..
Y un día como hoy vivirla.
Vivirla en ese ser que te hace creer en el Amor
y que te hace sentir en plena seguridad.

A ti a quien mi corazón nombra: Te dedico estas líneas…

Si yo fuera Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
–de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas…
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.

Ángel González

Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here