Dónde lo pone…
“Quiero ver dónde lo pone” (Imaginaba esa pregunta)
Hoy, vuelvo a pasar el pan a las mesas, un día más en el restaurante observo a las familias, me hablan de otra realidad, la de ellos. Pensaba lo diversas que son las visiones, según el viento que les haya dado. ¡Cuántas visiones como realidades distintas!
Sus conversaciones giran en torno a ese amigo abogado, el marido de sofía la maestra, defininiedo así la herida, y el cirujano..
Girando en la mesa: rodajes, congresos y convenciones… ganancias y pérdidas. Girando en torno a su medio, y sustento.
Dinero, ¡que poco físico tienes, para tanto poder!
Poderoso Persuasivo…
Fidelidad familiar, como bolsillos cosidos. Hoy, un día más, contemplo la otra realidad de esos exudando exceso, carencía reformada, con ojos azules.
Veo esa nueva realidad, esa que te moldea desde pequeño, y me pregunto por qué nos nos preguntamos más. La sociedad con sus caminos, con una necesidad alimentada, que nos ofrece todas las “respuestas”, respuestas que también se colorean dependiendo del estatus que te ha caído encima, como piedra.
Abajo, un “estoy cansado y me duelen los pies”, arriba “un poco de salsa y más pan”.
Realidades con preguntas, y respuestas de turbante programado.
Riqueza y pobreza, personas, y realidades moldeadas…
respuestas adquiridas en base al aire que refresca tus ojos..
Entonces, estando en el restaurante pensé en esas situaciones familiares que me rodeaban:
“Papá dice algo, parece importante, y quizá contradice alguna pieza de mi puzle”
Entonces, una pregunta dorada, Quiero ver dónde lo pone
Y abrimos una microgrieta en el espiritu del conformismo, dañando la estructura… y vemos luz.
Preguntas a esta realidad dada, y adquirida.
Preguntas que plantean colores
Preguntas que salvan vidas.
Si preguntásemos más, empezaríamos a ver más colores, no el dado por un aprendizaje casual, y .. si viésemos más colores, la película que proyectan nuestros ojos dejaría de ser tan siniestra, tan egoista. Dejaríamos el blanco y negro para sumarnos a una única realidad.
Y con esa energía unida, como grupo, país, nación, mundo en conjunto.. empezaríamos a crecer miembros amputados, para hacernos únicos, percibiendo un cúmulo de enormes posibilidades sin dueño, ni multa.
Quiero ver dónde lo pone
Un día más en mi inconquistable restaurante,
Un día de ojos calmados mirando sin prisa,
Comprendiendo realidades.
